¿Sera esta mi pareja para toda la vida?

Este paso no se toma a la ligera ni se hace por emoción. Si vas a dar o aceptar un anillo tienes que estar consiente y asumir las consecuencia de tus desiciones.
El pacto del matrimonio no es algo que se toma a la ligera. Esta decisión sellara tu vida para siempre. Ahora bien ¿cómo sabemos si realmente usted y su pareja están listos para dar tan importante paso? Estamos compartiendo algunos detalles esenciales que nos ayudo a nosotros y que debe tener muy en mente, antes de decir: “¡Sí, acepto!”:

CASO #1 ¿Verdaderamente la/lo conozco?
La mejor forma de prepararnos para el matrimonio es teniendo un claro panorama de quiénes somos, principalmente para trabajar en lo que debemos superar: Celos amargos, temores, inseguridades, traumas y reacciones emocionales dañinas.
El conocimiento personal también nos ayuda a reconocer en nosotros una dignidad intrínseca. La primera persona que debe reconocer su valor como ser humano soy yo mismo. Cada individuo necesita verse con valía, donde se otorga para sí aceptación, respeto y admiración. Si nos vemos a nosotros mismos como personas con dignidad, exigiremos que se nos trate de la misma forma. Nuestro valor como personas no es algo que alguien más nos otorga, es algo que nosotros mismos nos damos.
La capacidad que tenemos de relacionarnos con los demás está determinada con la habilidad que hemos desarrollado de relacionarnos saludablemente con nuestro propio ser.

CASO#2 ¿Cual es el motivo real para casarte?
No podemos casarnos con la motivación de que el matrimonio nos haga felices. La felicidad es una conquista personal, porque como dice la expresión popular: “al matrimonio llevo lo que tengo”. Tampoco es la manera de llenar vacíos emocionales, ni una forma para huir de la casa de los padres, o de los conflictos no resueltos.
Es importante comprender qué es lo que estamos buscando al casarnos. Estamos pretendiendo compartir nuestra vida con alguien a quien amamos, con quien tenemos la intención de construir un hogar. Es un proyecto compartido, donde nos complementamos. Sin embargo, es alguien que no nos puede completar, pues lograr estabilidad emocional es algo que nadie nos otorga, tenemos que alcanzarla nosotros mismos.

CASO#3 El /Ella no cambiara cuando se case.
El matrimonio lo que hace es acentuar lo que ya somos. El matrimonio no es una relación que se fundamenta en la promesa de cambio: “Cuando nos casemos cambiaré este carácter, estas costumbres, dejaré de ir a esos lugares, abandonaré esas malas amistades”. Las personas no cambian cuando se casan. Por eso, es indispensable conocer realmente con quién nos estamos casando.
Durante el período de amistad y, principalmente de noviazgo, ambos debemos ser lo más auténticos que podamos, para que el conocimiento mutuo nos guíe a la conclusión correcta.
Hágase las siguientes preguntas: ¿Me gustaría construir una familia con él o ella?, ¿me veo a su lado el resto de mis días?, ¿ambos hemos alcanzado la madurez necesaria para iniciar una relación matrimonial?
La base de la relación en el matrimonio es la amistad. Si no somos amigos de nuestra pareja, difícilmente podemos labrar un proyecto de vida juntos. Así que, lo primero, antes que dejarnos ir por el atractivo físico o una primera impresión favorable que nos impactó, es forjar un lazo de amistad, una verdadera amistad que resista obstáculos y sepa reinventarse luego de atravesarlos.

CASO #4 Relación toxica STOP.
Si tienen diferencias irreconciliables no se casen. Si sus proyectos de vida son muy diferentes es mejor no avanzar hacia el matrimonio. Si el concepto de familia es diametralmente opuesto, no se casen. Si la otra persona tiene una adicción o tiene problemas serios de personalidad, no se case. Si sus familiares y amigos le dicen que no le conviene, mejor no se case.
Esta decisión es muy difícil de tomar, porque ya existe una relación que ha crecido con el tiempo. Pero es mejor ser firme en este momento que tener que lamentarlo el resto de la vida.

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Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

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